1. Celebro a mi familia, la próxima, la ampliada y la elegida. Agradezco su presencia en todos los momentos de mi vida.2. Celebro a mi compañero de vida con quien embarcamos la felicidad compartida.3. Celebro a mí hijo, mi tesoro más grande.4. Celebro mi marentalidad de la cual aprendo día a día a ser mejor persona.5. Celebro mi historia que me hace ser quién soy hoy.6. Celebro mi presente intentando equilibrar mi sentir, mi pensar y mi hacer.7. Celebro mi trabajo en donde profundizo la comunicación empática con mis consultantes y compañeres.8. Celebro mi tiempo dedicado a estrategias de autocuidado.9. Celebro sentirme mejor que nunca, siendo feliz en el aquí y ahora.10. Celebro la esperanza en mis proyectos que me motivan a seguir adelante.11. Celebro mi capacidad de resiliencia que me conecta mejor con otras personas.12. Celebro mis pasatiempos que acrecientan mi creatividad y mundo interior.13. Celebro lo genuino de mis vínculos.14. Celebro la coherencia en mi vida.15. Celebro dejar fluir mis emociones.16. Celebro mis equivocaciones que me hacen una persona real y accesible.17. Celebro mostrar mi vulnerabilidad para lograr vínculos más sanos.18. Celebro que disfruto de las cosas simples.19. Celebro asombrarme en lo nuevo y en lo conocido.20. Celebro sentirme en mayor sintonía entre mi cuerpo, mi alma y mi espíritu.21. Celebro cultivar diariamente mi capacidad reflexiva.22. Celebro que pido ayuda cuando la necesito.23. Celebro que digo que no y cómo cuando digo que sí.24. Celebro que optimizo mi energía y la redirecciono positivamente.25. Celebro que minimizo mi vergüenza.26. Celebro que amplío mis cuestionamientos.27. Celebro mis ganas de celebrar.28. Celebro el esfuerzo consciente por lograr mis metas que hace que valore más mis objetivos cumplidos.29. Celebro mi tribu que permite la ecología de mi desarrollo.30. Celebro mis valores que se reflejan en mis acciones.31. Celebro mi aporte para construir una cultura para la paz.32. Celebro que crío respetuosamente y promuevo las infancias respetadas.33. Celebro que abrazo la diversidad.34. Celebro mi capacidad de adaptación a las diferentes situaciones y personas.35. Celebro mis creencias y opiniones, pudiendo identificarlas como propias y no como dogmáticas.36. Celebro mi voz y las voces.37. Celebro mi vida y mis circunstancias.
sábado, 20 de junio de 2020
37 Celebraciones
lunes, 23 de diciembre de 2019
Cascanueces 🏳️🌈🕛
Hace un tiempo que me viene haciendo ruido como el cascanueces en mí cabeza la frecuente frase que utilizamos en nuestras prácticas: "acorde a sexo y edad". Sin dudas este año ha sido de mucho crecimiento para mí en todo sentido. Pero gracias a mi incorporación en el Consultorio de Diversidad Sexual del Hospital Pirovano he aprendido mucha cosas desde la interdisciplina y he conocido a personas maravillosas. Y lo más valioso es que he profundizado mí reflexión acerca de las prácticas de salud muchas veces automáticas en las que me encuentro inmersa. Entonces me viene la pregunta: qué sería acorde a sexo y edad? Entendiendo ambos conceptos como una construcción cultural colectiva y biográfica individual. Hace un tiempo no muy lejano los abuelos eran muy distintos a los de ahora. Hoy en día los adultos mayores son muy activos, cuidan mucho su estado físico, su apariencia, su vida social y ocupaciones. He tenido muchas veces en las consultas personas que me dicen "no quiero tener voz de anciano", esa fonación sería acorde para ellas? Por otro lado sabemos que el sexo tiene muchas aristas, por qué referirse solamente al sexo asignado al nacer según la valoración de la apariencia externa de los genitales? Tantos pacientes me buscan por no estar conformes con su voz según su género autopercibido (no sólo del colectivo trans). Qué tal una propuesta superadora desde un abordaje integral? Podría ser: "acorde a las características personales" o "acorde a las características propias". Me enriquece que me compartan sus opiniones, sean o no profesionales de la salud, porque de uno u otro lado se aprende en cualquier circunstancia de la vida. Gracias por haber leído hasta aquí, les leo.
viernes, 19 de abril de 2019
Viernes, Santo?
Hace casi un año que no escribo en mi blog. Cómo pasa el tiempo! Fue muy intenso sin dudas. Hoy quisiera abrirles mi corazón y compartirles una reflexión.
Acostumbraba vivir el Viernes Santo con una sensación de pesar impuesta desde afuera. No salía, comía muy liviano, no me permitía sentir alegría. Hoy elijo vivirlo de una forma diferente por varias razones.
1) La primera porque estoy duelando, es decir, atravesando el dolor de una pérdida. Sin querer dar lástima, simplemente se fue un ser querido. Y en lugar de sumergirme sola en mis sentimientos de tristeza elijo abrazarme, contenerme y maternarme. Rodearme de personas amadas, aquellas que forman la familia construida que lejos está sólo de los lazos de sangre. Elijo cuidarlos y estrechar mis lazos con ellos dado que mostrarles mi vulnerabilidad me hace más fuerte para seguir adelante con esta maravillosa vida. Además tengo un precioso rol: ser la mamá de mi amado hijo. Él es mi prioridad y cada decisión que tomo la hago pensando en su bienestar. De mi amor materno saco las fuerzas para seguir atravesando este camino que por momentos se vuelve cuesta arriba. JM es mi responsabilidad y para poder brindarle lo que necesita debo estar bien.
2) La segunda es que considero que la muerte es parte de la vida. Hace mucho tiempo dejé de ser practicante de la religión que heredé. Sin embargo continúo siendo creyente y me considero cristiana porque abrazo la vida de Jesús. Sin menospreciar otras creencias u otras filosofías que se alejen de las religiones. Soy partidaria del amor que prima ante todo. Me pregunto qué me aconsejaría Jesús (o cualquier buena persona) si me viera hoy. Siento que me diría te abrazo en tu dolor, trata de buscar momentos de alegría y no te sientas culpable por ello. Al contrario, trata de salir adelante porque la vida y la muerte son dos caras de una misma moneda. Ponete bien por vos y eso le hará bien a todo tu entorno.
Así que HOY elegí cocinar para mi familia, ir al gimnasio a hacer zumba y recibir a mis amigos de toda la vida en casa junto con sus familias. HOY elijo pasar un Viernes Santo diferente.
Después de todo, la muerte es parte de la vida.
Agradezco sus comentarios, reflexiones y aportes. Los leo con mi corazón abierto.
viernes, 8 de diciembre de 2017
El Par
Dos gotas.
Dos pinceladas.
Dos suspiros.
Dos llamas.
Dos postres.
Dos acordes.
Dos huellas.
Dos piruetas.
Dos algodones.
Dos vías.
Dos carcajadas.
Dos perfumes.
Dos brotes.
Dos creaciones.
Así de simples, rápidos y hermosos.
Dos años,
tus dos primeros.
¡Feliz cumpleaños hijo de mi alma!
Que la alegría se pose
todos los días en tus manos.
Te amo con todo mi ser.
Mamá (de "Nam": Juan).
viernes, 10 de noviembre de 2017
Mi querido Lelé
Este era mi gato Blue, alias Lelé (una deformación de bebé). Él eligió llamarse así con un cabezoncito entre varias opciones de papel. También lo llamábamos cariñosamente Beto Panteroshky, Berni (por Neustadt "no me dejen solo"), gatuperio o mi ley (por rey). Fue mi mejor regalo de los 18 años, convirtiéndose en uno de mis mejores amigos. Me acompañó durante casi la mitad de mi vida. No sé si yo lo elegí a él o él me eligió a mi, pero llegó en un momento en el que lo necesitaba mucho y fui su tutora interespecie. Sin dudas fue la mejor mascota que pude tener. Me acompañó en los momentos más importantes de mi vida, los más felices y los más tristes. Todos lo que lo conocieron lo quisieron. El día que me lo trajo mi mamá estaba disfónico por una traqueitis, ¡el colmo del gato de la fonoaudióloga especialista en voz! Eso fue lo más grave que tuvo durante toda su vida. Me dijeron que era un siamés mestizo, jugando tal vez a favor de su salud. Sin embargo, creo que la fórmula para su buen estado fue haber mamado la teta de mi perra cócker Wendy quien tuvo un embarazo psicológico cuando lo trajimos y también fue muy longeva. Después de curarse de su patología vocal mostró la hilacha, era muy maullador. Algunas personas que hablaban conmigo por teléfono creían que estaba con un niño y en ocasiones parecía que decía mamá al maullar. Cuando se despertaba al salir el sol y dormíamos todos, maullaba para que alguien se levante a acompañarlo. Recuerdo la primera vez que se quedó a dormir Ger en casa, ¡maulló toda la noche! (había pasado la prueba de fuego). Tenía costumbres perrunas, por ejemplo, si lo llamabas venía de donde estuviera, si le tirabas un juguete lo iba a buscar con su boca y te lo dejaba al lado. Esto probablemente lo adquirió por criarse de cachorro junto a la perrita Sol de nuestros vecinos (ella empujaba los juguetes con las patas como gato). Era un gato fonoaudiólogo dado que estudió toda la carrera conmigo, le encantaba ponerse en el escritorio a tomar sol mientras yo leía y ¡en especial se recostaba en el apunte que estaba leyendo! Cuando viajaba en auto abría su boca por estrés, quedando con una mueca bastante escalofriante que le daba miedo a algunos de los que lo veían por la ventanilla. Me acompañó a Tandil y a Mar del Plata. Tenía el don de ponerse encima de los lugares que te dolían (panza, piernas, ovarios, corazón, etc.) y ronroneaba haciendo que sus vibraciones te mejoren. Le gustaba dar cabezoncitos y me lamía con su lengua rasposa de cariño. Cuando me mudé pensé que lo mejor era dejarlo en su casa de siempre (los gatos se encariñan de los lugares, dicen) pasando a visitarlo periódicamente, pero al poco tiempo fui a buscarlo porque no se sentía bien lejos mío. Era tan pero tan bueno, que cada quince días le hacía su toilette, lavándole los dientes, cortándole las uñas, limpiándole los ojos y las orejas. La última veterinaria que lo atendió se sorprendió del estado de sus dientes a pesar de su edad. Tenía la costumbre de saltarte al hombro, lo que asustaba a más de uno, porque le gustaba estar a upa y que le dieran palmaditas en la cola (la famosa palaleta). También le gustaba que le hiciera bebito, haciéndose bolita en mis brazos. Solíamos dormir abrazados a la noche y se ponía en mis piernas en la siesta (si era abajo del acolchado mejor). Era un pésimo cazador, hacía tantos tanteos antes de saltar que para cuando se decidía su presa ya se había escapado. Tenía que atontar a las polillas para que las agarrara, si el bicho era muy grande le tenía miedo y a veces parecía que las palomas se reían de él a través de la ventana. El último tiempo estaba un poco sordo, porque ya no me escuchaba cuando entraba a casa. Fue bajando de peso y perdiendo masa muscular gradualmente, pero como dice una amiga ¿qué viejo obeso conocés? Eso hizo que le empezara a costar un poco subirse a la falda y bajarse, desistiendo completamente de sus saltos atléticos hombrunos. Fue también el mejor amigo de mi hijo Juan Martín que tiene un año y once meses. Le enseñó a amar a los animales y le tuvo toda la paciencia del mundo. Desde que nació JM también lo apodamos Kristina, porque tuvo que dejar el poder después de mucho tiempo. Creo que ellos dos se llevaron tan bien porque en el fondo tenían la misma esencia inocente y simple, y los mismos hábitos como llevarse cosas del piso a la boca, jugar con la basura, vomitar, gritar, etc. Una de las cosas buenas de tener mascotas es que con ellos podemos hacer todo lo que los "especialistas" no nos sugieren hacer con nuestros hijos: colecho, hablarles mal, ser permisivos, hacerles mucho upa, etc. Murió de viejito, se fue apagando de a poquito, siendo bueno hasta para morir. Traté de brindarle los mismos cuidados que me gustaría recibir a mi en su misma situación. Sin someterlo a prácticas que no tenían sentido dado su proceso natural de envejecimiento, tomando en cuenta el concepto de futilidad que aprendí esta semana (def.: "procedimientos terapéuticos que resultan esfuerzos inútiles o ineficaces en relación con la inviabilidad de las metas propuestas"). Le sostuve su pata hasta el final, cuando el martes pasado a la noche no quiso comer ni tomar más agua, despidiéndose el miércoles a la tarde en menos de veinticuatro horas. Hasta entonces, su conducta y ánimo fueron como siempre. A pesar de todo el dolor que siento, el vacío que me quedó y el duelo que recién comienza, puedo decir que no me arrepiento de ningún día que pasé junto a él. Para los que dudan de tener animales, puedo asegurarles que es una experiencia maravillosa que te hace mejor ser vivo, te enseña responsabilidad, comprensión de los procesos vitales y amistad verdadera. Siento que son una puerta a través de la cual Dios nos muestra su amor puro, incondicional y eterno. Y mediante la cual nosotros lo vivenciamos para que podamos ensayarlo imperfectamente con nuestros hijos (naturales o no, humanos o no). Nunca olvidaré esa mirada tierna, contenedora y enamorada, libre de prejuicios y rencores. Alguien que quiero mucho me contó que su abuela le dice siempre que los animales cuando se mueren es porque nos protegieron de algo malo que iba a suceder en nuestra casa, por eso aconseja siempre tener animales ya que nos cuidan hasta el final. Sé que me seguirá cuidando como mi ángel guardián felino, "cuidá la casa Lelé" le decía siempre al salir, y lo sigo haciendo. Estoy convencida de que algún día nos volveremos a encontrar para dormir juntos. Ahora está en el cielo descansando en paz, jugando con ratoncitos (tontitos), paquetitos (de celofán) y moños de regalo, durmiendo sobre la cama abajo del acolchado, o cerca de la estufa, o en su almohadón azul, o en una silla, o al sol, comiendo vauquita, postrecitos (Ser o de JM), yogurt (lolú), atún y jamón, tomándole la teta a Wendy. Una parte de mi se fue con él y una parte de él siempre se quedará conmigo. Lo amaré toda la vida con la misma intensidad.
Hasta luego querido amigo y como siempre te dije "gracias por compartir la vida conmigo". Seguiré cantando tus canciones: "Es mi chiquito Lelé, mi bebito Lelé, es mi chiquito Lelé. Mi bebecito Lelé, mi chiquitito Lelé, es mi bebito Lelé", "Es mi Lelito Lelé. Mi bebecito Lelé. Mi pequeñito, tan bebecito. Mi chiquitito Lelé".
Todavía no puedo ver sus lugares vacíos. Me voy despidiendo gradualmente y de diferentes formas. Si llegaste a leer esto hasta al final, agradeceré tus palabras de aliento y consuelo. Serán un bálsamo para atravesar este difícil y triste momento.
viernes, 12 de mayo de 2017
Feliz día del fonoaudiólogo!!
En este día tan especial para todos nosotros quiero compartir una historia. Hace poco aprendí que en la canción sana sana la parte que dice "colita de rana" no es sólo para la rima. El renacuajo cuando se convierte en rana pierde la colita y, según la creencia popular, eso duele. El mimo, la caricia que alivia, estar en sintonía emocional con el otro sujeto: son características fundamentales de un fonoaudiologo. Que levante la mano
✋quién abrazó a un paciente, quién le dió un beso, quién lo escuchó más de lo que atañe a un protocolo, quién le explicó un diagnóstico médico porque nadie lo había hecho, quién le limpió la boca, los mocos o los oídos, quién lloró por lo que le pasaba, quién planificó una sesión o redactó un informe fuera de su horario laboral, quién se olvidó de beber, comer o ir al baño sólo por estar atendiendo, quién tuvo en la sesión a toda su familia, quién habló por teléfono con la escuela para garantizarle una buena educación, quién se emocionó ante un logro, quién rezó por ellos? Así que a mis colegas todo el respeto del mundo. Y a los demás, cada vez que vean a un fonodiologo más respeto por favor que tienen delante a un profesional que hace mucho más que enseñar la"rr".
lunes, 26 de diciembre de 2016
Derecho a la Educación
Después de un año de maternidad debo decir que no fue tan fácil como mi imaginación inmadura creía ni tan difícil como lo reflejaban mis temores. Juan Martín es un bebé hermoso, bueno y alegre, también muy movedizo y obstinado. Hemos atravesado momentos cruciales en su desarrollo en donde el andamiaje de sus docentes de jardín maternal ha sido invaluable para un par de padres primerizos inexpertos como nosotros. Es un orgullo que tales profesionales se encuentren en una institución municipal como lo es la Escuela Infantil N° 6 DE 10. Es por ello que en la reunión de padres de cierre de año, aunque mi mente me decía que no lo hiciera, me largué a llorar como una niña al rememorar tantas vivencias compartidas con ellas. Nuestro bebé siempre va contento al jardín, cuando las ve les sonríe y comienza a mirar hacia el interior de la sala sin ninguna dificultad para el desapego. Cabe destacar su amplia formación en las diferentes áreas del desarrollo tal como lo plantea la estimulación temprana con una mirada desde la psicomotricidad indispensable para los aprendizajes en esta etapa de la vida de nuestro pequeño. Pero sobre todo, lo más importante es su vocación. Esa vocación que contagia la alegría que tienen en su quehacer cotidiano, esa que demuestra interés real y parece olvidar que se trata de un trabajo por el enorme placer que se ve que les genera ejercerla. Esa que irradia cariño en todos los detalles y cumple la función de maternaje tan esencial para los primeros años de vida del bebé (y para los papás también). El vínculo de confianza que se ha generado durante este año ha sido invaluable, sustentado en la actitud de nuestro hijo que siempre se mostró afectuoso con sus maestras realizando las mismas conductas que con nosotros en casa como abrazarlas, besarlas, pellizcarlas, treparles sus pantalones, darles manotazos, escucharlas, mirarlas, imitarlas. La confianza nos permitió despejar nuestras dudas, escuchar sus consejos, contarles nuestras anécdotas y, en algunas ocasiones, desahogarnos lagrimeando con ellas. De más está decir que nunca las olvidaremos, le mostraremos a Juan Martín las fotos y videos de este año hablándole siempre de las buenas personas que le tocaron como sus primeras seños. Es un orgullo como argentina que exista en nuestro país educación pública de tan alta calidad y con excelentes profesionales, recordándome mis años de formación en otros países del primer mundo. Tuve la suerte de poder brindarles junto con mis compañeras una jornada de formación docente sobre desarrollo normal de la comunicación, signos de alarma fonoaudiológicos y ejercicios de educación vocal. Ese fue nuestro pequeño aporte para devolverles un poco de todo lo que nos han brindado como familia en este 2016. Muchísimas gracias, eternas gracias, gracias totales! Viva el derecho a la educación! Viva la educación pública! Y, sobre todo, vivan Silvia y Ana! Las queremos mucho y les deseamos lo mejor en sus vidas.
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